Actualizado el jueves, 5 diciembre, 2024
👮 Seguridad en Marrakech
Para muchos turistas, Marrakech es uno de los destinos más incómodos de Marruecos en materia de molestias al visitante, sobre todo por razones de oferta de guías o compras. La medina de noche puede parecer solitaria, oscura e intimidantes y se recomienda no perderse en ella a determinadas horas, por mero sentido común.

«Salam alaikum»: Este es el saludo tradicional en árabe, y es apropiado usarlo al conocer a alguien por primera vez o al entrar en una habitación.
La pobreza es un gran problema en Marruecos y ello genera problemas con pequeños robos o carteristas, hay que mantener las normales precauciones y llevar objetos de valor lo más cerca posible de su cuerpo en lugar de simplemente colgarlos holgadamente alrededor de sus hombros.

Jamaa el Fna es una visita obligada en Marrakech, pero también es un lugar privilegiado para todo tipo de ladrones y carteristas, por lo que debe tener mucho cuidado al caminar aquí.

El 99% de los visitantes en Marrakech se van de la ciudad sin problema alguno. La clave es seguir una normas básicas y tener sentido común.

Inconvenientes de Marrakech
Junto a sus atractivos nos referiremos a sus carencias para el turismo, donde destacan el acoso de algunos vendedores al turista, el mal servicio del taxi, con desorden y tarifas abusivas, la inseguridad de la Medina, el mal servicio de algunos hoteles o restaurantes, la contaminación y el caótico tráfico especialmente por las motocicletas dentro de la callejones de la medina.

Evite los encantadores de serpientes y los monos, son trampas para turistas y no está claro cómo se trata a los animales.
El Ramadán es un mes sagrado en Marruecos cuando los musulmanes ayunan durante el día. Es importante ser respetuoso con quienes están ayunando y no comer, beber ni fumar en público durante las horas del día.
Regatear en los mercados: La negociación es una práctica común en los mercados marroquíes, y se espera que negocies precios con los vendedores. Sé amable pero firme, y recuerda que el precio final debe ser acordado por ambas partes.

